lunes, 22 de noviembre de 2010

Canto general al inmigrante - PEDRO MORILLAS

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Más allá del tono solemne de vuestra esquirla:
hermanos, venid todos a mi casa,
venid ya,
venid.



Venid aquí donde brilla el prejuicio
y la gente se queja de que seáis vosotros
los que cuidan a nuestros ancianos,
de que seáis vosotros los que cuidáis
a nuestros hijos,
de que seáis vosotros
los del tomate,
los del pepino,
los del invernadero.



Venid todos y ya,
a esta mi casa
donde la gente se queja y con razón,
de que seáis vosotros los que trabajáis
todo el santo día,
de que seáis vosotros los que nos estáis
quitando el trabajo
a nosotros
que no queremos
trabajar.



Venid antes del cyborg,
venid hermanos, venid,
a esta mi casa donde podéis limpiar
vosotros,
donde podéis recogerme
el desperdicio,
donde podéis
amarme
por el simple
hecho
de mi
dinero.



Venid y ahora,
venid hasta que celebréis con ganas
nuestros goles,
hasta que la ciudad os quiera,
venid a darnos la cerveza
de medianoche,
a darnos el ceviche de los domingos,
venid hermanos, venid.



Venid
pues yo he visto en las gentes
una siniestra vocación por teneros,
venid pues nadie os querrá
hasta que os quieran,
pues nadie dará nada por vosotros
hasta que comprendan
que nada somos sin vuestro acento,
que nada somos sin vuestra alma,
que nada somos.



Yo he ido a quemar mi patria y la vuestra,
yo he ido a pintar en la sombra que os quiero
con la firme decisión de mi alma libertaria,
yo he enunciado los nombres de vuestros países
sin saber ni pizca de ninguno
pues no pertenezco al mío
igual que vosotros
que huís
de la duna.



Venid hermanos,
mi casa es vuestra,
venid,
en patera,
como ramera
en sumisión,
venid
y ahora.



Llegará el día en que la paleta se interpole,
llegará el día en que diremos hombre
y el hombre será celebrado en la alambrada
que nada tape,
que nada sepa;
llegará el día.



Y mientras tanto un odio irracional,
y mientras tanto la cerradura,
pero venid a mi casa,
venid hermanos,
la puerta
está cerrada
a cal y canto,
pero venid,
ya,
ahora.


PEDRO MORILLAS escribe en el blog LAS NÍNFULAS DE YOKNAPATAWPHA (AQUÍ)
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